La motivación necesaria para alcanzar la fluidez en un idioma

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La motivación: esa necesaria compañera de viaje en tu camino hacia la fluidez

Por qué la motivación y la pasión son necesarias


Desde pequeño siempre quise aprender inglés. Saber el idioma significaba viajes, salir de la aburrida ciudad de Jerez de la frontera, conocer gente interesante y amplitud mental.

La idea de aventurarme en lo desconocido era súper atrayente para mí. Sabía que había un mundo enorme por explorar ahí afuera y que la vida era demasiado corta.

Durante varios años tachaba los días hasta que llegara el ansiado campamento de verano al que me enviaban mis padres con otros niños a explorar, descubrir y conocer. Aunque era bueno en el colegio, cumplía con mis tareas y me comportaba como alumno modelo... en el fondo lo odiaba.

Un amigo del colegio me había contado que en su última estancia de verano en Inglaterra había conocido a guapísimas chicas extranjeras, había ido a las discotecas de moda de la ciudad, y en general se lo había pasado genial. Y de paso, había practicado inglés.

Durante meses, estuve pensando en la idea de irme a inglaterra. Se lo comenté en numerosas ocasiones a mis padres. Estaban a punto de mandarme hasta que se enteraron del alto costo del programa, y se echaron para atrás. Ya no me iría a inglaterra.

A pesar de ello, recuerdo que un día junto a mi amigo nos plantamos en el aeropuerto y le preguntamos al operador cuánto costaba un billete de ida y vuelta a Brighton (donde estaba la escuela de idiomas que asistía mi amigo).

Se me había metido en la cabeza la idea de irme, y nadie la iba a parar. Aunque fuera dormir de "manera irregular" en la habitación de mi amigo, y comer en McDonalds día sí y día también.

Afortunadamente para mí, nunca llegué a irme a inglaterra de esa manera.

Al siguiente año, convencí a mis padres, que finalmente con mucho esfuerzo lograron reunir la suma necesaria para pagar el curso en inglaterra.

Esta estancia supondría mi fluidez en el idioma, o al menos eso creía yo.

Después de 15 días y aunque mi inglés no despegó de forma considerable. Me quité muchos miedos, viví mi primera experiencia fuera del país, y entré en total contacto con nativos y estudiantes de culturas radicalmente diferentes entre sí.

Turcos, italianos, albanos y checos se repartían por docquier en las instalaciones de la residencia, y aún con dificultad, parecía que la mayoría me entendía esas conversaciones que iba elaborando en un inglés rudimentario.

Al año siguiente conocí a mi primera novia. Ella me introdujo a las canciones de Bon Jovi, que parecía entender perfectamente. Hablaba con mis amigos y ellos decían también que entendían las canciones o que se manejaban bien el idioma.

Aunque más tarde descubrí que esto no era cierto, el deseo de ampliar mi mundo y que pareciera que me iba quedando atrás, fueron los impulsores de mi afán de superación en el idioma.

Y ahora te estarás preguntando que por qué te estoy contando esto...


La Motivación empieza con la pasión

Porque esta fue la chispa. Lo que empezó con la frustración de que mi novia de aquel tiempo entendiera más que yo, era del todo insoportable para mí, a pesar de sacar mejores notas en inglés en el colegio que ella.

Eso me permitió hacer lo que fuera necesario para aprender el idioma. Campos de trabajo cada verano, estancias erasmus, amigos extranjeros. Un mundo nuevo de posibilidades se abría ante mí.

A eso le siguieron la lectura de libros de ensayo que me permitían tener un conocimiento más profundo del mundo en el que vivo. Se había convertido en uan de mis grandes pasiones. Además, todos los libros que iba leyendo estaban en inglés.

Y todo empezó por una pequeña gran frustración que me llevó a encontrar mi pasión, años más tarde. Yo no tenía ni idea de cómo se aprendía un idioma. Solo podía expresar unas simples frases en el idioma.

Ahora mi nivel de inglés es bastante alto y me puedo comunicar en otros idiomas a distintos niveles.

¿Cual fue el factor que lo cambió todo?

- La motivación.

La motivación no aparece de la nada. A menudo surge como respuesta a una frustración interna. O como catalizador de una de tus pasiones.

Te digo esto ya que independientemente de tu trasfondo, de tu nivel de experiencia, de tu capacidad innata para aprender idiomas.. ¿y qué?

Nada de eso es realmente importante.

Todos hemos estado ahí


¿Qué te hace tan especial que aprender un idioma te resulta mucho más difícil que a cualquier otra persona?

Aquí está la verdad. Todos hemos sido principiantes.

Todos hemos empezado desde cero, enfrentando una montaña que parece imposible de escalar, y nos convencemos a nosotros mismos que nunca seremos capaces de alcanzar la cumbre, desmotivándonos en cuestión de minutos.

Si puedes encontrar tu pasión a través del idioma que estás aprendiendo, traducirlo en algo tan importante para tí que se acabe convirtiendo en tu propósito, en tu
prioridad de verdad, te puedo asegurar que en un día no muy lejano, te levantarás con la certeza de hablar el idioma con total fluidez y sin titubeos.

Déjame decirte, no hay nada en este mundo que verdaderamente te impida alcanzar ese objetivo. Pero tu aventura lingüística debe comenzar con la motivación necesaria.
Y la motivación empieza con una pasión.

¿Cuál es tu motivación?


Así que imagínate tu "yo" del futuro. Te levantas y te das cuenta que tu esfuerzo ha valido la pena. Que ese tiempo invertido en aprender la lengua, te ha ofrecido su recompensa. Ahora puedes el hablar fluidamente el idioma.

Las palabras fluyen con soltura de tu boca, entiendes perfectamente lo que se está diciendo. Te sientes que eres parte del idioma, y que el idioma forma parte de tí. ¿Cómo te sientes?

¿Qué significaría para tí hablar el idioma con fluidez?

Si tienes claro este simple concepto de la motivación, esta tiene el poder de convertirse en un antes y un después en tu progreso el idioma.

Entonces, ¿qué significaría para tí hablar el idioma?


Cuéntamelo aquí abajo dejando un comentario 🙂

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