10 principios probados para aprender un idioma - Casi Nativo

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10 principios probados para aprender un idioma

  1. No escuches a nadie que te diga que una forma particular de aprendizaje está bien o mal. Ellos no saben tu estilo particular de aprendizaje.

  2. La mayoría de los métodos de aprendizaje de idiomas están basados en generalizaciones del proceso de aprendizaje estándar de la población. Al igual que el fútbol, a pesar de ser un deporte extremadamente popular, puede que no te guste; una metodología específica de idiomas, puede que no sea del todo adecuada para tí.
    No des por sentado ese método que te recomendó tu amigo se ajustará a tus necesidades de aprendizaje sin previamente haberlo probado.

  3. Aunque es posible. Si funciona, aprovéchalo. A mi personalmente el audiocurso “Pimsleur” me ha funcionado bastante bien en distintos puntos del tiempo. Otras personas sin embargo lo consideran una pérdida de tiempo.

  4. Estate atento a lo que funciona para tí. Tienes un estilo de aprendizaje diferente al del resto del mundo, por ese motivo deberías prestar atención a cuáles son los estímulos externos que hacen que tu aprendizaje del idioma sea el más poderoso.

    Por ejemplo: repetir una palabra 5 veces en voz alta mientras la escribes en un papel con bolígrafos de distintos colores, hace que la recuerdes mejor. O memorizarla con un juego de palabras te ayuda a que la absorbas en tu memoria a largo plazo mejor.

  5. La repetición es clave si quieres conseguir que la absorción de las palabras y las estructuras gramaticales se materialice. Estudiar una cosa una sola vez puede que no sea suficiente.

  6. Si vives en el extranjero, enfócate en la lengua que se escuche en los alrededores. Por ejemplo, aquí en México, de nada me sirve emplear ciertas expresiones de mi Andalucía natal. No me entenderían. Por tal motivo, me adapto a las circunstancias, vocalizo más de lo habitual e intento usar expresiones mexicanas para que la transmisión del mensaje sea lo más rápida y eficiente posible.

  7. Aprende el idioma “por partes”. Es decir, las construcciones del idioma no tienen mucho sentido de forma aislada. El conjunto de palabras, que componen las oraciones es lo que realmente transmite el significado del mensaje. Así que aunque estudiar una palabra y memorizar tiene cabida en el arsenal de todo estudiante exitoso de idiomas, siempre es más indicado entender el contexto global en el que se sitúa dicha palabra, compriendo los múltiples significados que una palabra determinada puede tener. De ahí, la importancia de estudiar el idioma “a trozos” o “por partes”.

  8. Lleva un cuaderno contigo, y apunta todo lo que vayas aprendiendo. No des por sentado que lo recordarás si no lo haces. Y si tienes tiempo después, reorganiza tus apuntes por temas (por ejemplo) con la finalidad de que el acceso a la información almacenada sea más directo en tu próxima consulta.

  9. A medida que avanzas en el idioma, llegarás a un punto en el que posiblemente te sentirás estancado. A menudo sucede en el nivel intermedio, apuntando a intermedio-alto.

    En esta etapa es necesario que te empieces a exponer a material de calidad en la lengua determinada. Y una de las mejores formas de hacerlo es a través de la lectura. Así que ármate de paciencia y elige artículos de tu interés, libros de ensayo o novelas. A mayor cantidad de exposición, mayor será tu capacidad de procesamiento del lenguaje y mayor familiaridad tendrás con él.

  10. Practica el idioma. Posiblemente no sea el consejo más sexy que pueda ofrecerte. Pero la única forma de mantener el idioma fresco en la cabeza es a través de la práctica constante. Que no pase un día sin exponerte al idioma, ya sea a través de la lectura de parte de una novela o escuchando un podcast.


    BONUS:
    Y si no tienes a nadie con quien practicar, háblate a tí mismo. Yo lo he hecho en numerosas ocasiones mientras nadaba en la piscina o me bañaba en la ducha. A menudo el medio acuoso estimula las ideas y te da esa libertad conversacional que no tendrías con un “penpal”. Además te sirve a modo de pre-calentamiento antes de verte inmerso en una situación real. Tremendo “boost” de confianza.


¿Y tú, ya empezaste con el idioma? ¿Cuáles son tus normas personales? ¿Te sientes estancado? ¿Cuál es tu estrategia actual para subir de nivel?

Cuéntanoslo aquí abajo en los comentarios.



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